El uso de la mayúscula inicial constituye en ocasiones un problema para quienes a menudo tenemos que escribir, sobre todo por razones de trabajo: periodistas, secretarias, escribientes, abogados, maestros. Al menos en español, lo normal es la minúscula y cuando se recurre a marcar una letra con la mayúscula, obedece a una necesidad. La tendencia actual en nuestra lengua es a disminuir su uso.
La función primordial de la mayúscula en español es la de distinguir el nombre propio del nombre común. La Ortografía de la lengua española reconoce dos elementos:
a) Los nombres propios genuinos, entre los que se encuentran los nombres de persona o antropónimos (Andrés, Alejandro, Pedro, María) y los nombres propios de lugar o topónimos (Andalucía, Barahona, Higüey). b) Las expresiones o etiquetas denominativas que, formadas por palabras del léxico común, o por una combinación de léxico común y nombres propios, se refieren a entidades únicas (instituciones, organismos, acontecimientos ) con una función claramente identificativa y singularizadora.
Ejemplos: Asociación de Estudiantes Universitarios de Miches, Asociación Pro Bienestar de la Familia, Alcaldía de Santiago, Ministerio de Agricultura, Partido Revolucionario Dominicano, Universidad Autónoma de Santo Domingo, Universidad Católica Madre y Maestra, Segunda Guerra Mundial.
En la mayoría de estas expresiones predominan los sustantivos comunes, que fuera de este uso se escriben con minúscula (asociación, desarrollo, estudiantes, partido, alcaldía, ministerio, agricultura, madre, maestra, guerra). Por igual los adjetivos contenidos (revolucionario, dominicano, autónoma, católica, segunda, mundial) son de uso común y se escribirán en minúscula cuando no formen parte de una expresión denominativa.
Ahora, los nombres de las instituciones admito que es una repetición- se escriben con mayúscula inicial, contrario a como se hace frecuentemente en el periodismo. Se dirá: El Ministerio de Hacienda pagó la deuda al Colegio Dominicano de Ingenieros, Arquitectos y Agrimensores.
La diferencia está en cuando citamos al titular de la dependencia: Entregó el cheque el ministro de Hacienda, Simón Lizardo.
Como en las expresiones que denominan a los partidos políticos y las universidades, por citar las entidades más mencionadas en la prensa, la palabra común de los órganos de gobierno suele ser parte de su nombre: Congreso Nacional, Cámara de Diputados, Poder Ejecutivo, Suprema Corte de Justicia, Senado de la República, Ejército Nacional, Marina de Guerra, Obispado de la Altagracia. Todas estas expresiones están formadas con palabras del léxico común, pero en estos casos, obviamente, se escribirán con mayúscula inicial.
Sin embargo, las palabras que designan a las personas involucradas en estas funciones siguen siendo nombres comunes, igual que plátano, cuaderno o mesa. Por tanto no necesitan mayúsculas estos términos: senador, diputado, legislador, presidente, juez, procurador, magistrado, general, coronel, teniente, cabo, almirante, vicealmirante, capitán de navío, marinero obispo, monseñor, presbítero, catedral, diácono, monaguillo.
En fin, ahorrarse ciertas mayúsculas conduce a evitar algunas faltas de ortografía. Seguiremos con el tema.

