El que juega dominó y cuadra con el contrario o mata la ficha de su frente, regularmente pierde. Repite, mata y cuadra, forman parte de los fundamentos de ese juego que tanto les gusta a los dominicanos.
El presidente del PRD cuadró con el contrario. Mató las fichas de su frente, y no repitió el blanco que tantas veces le dio su frente. No se acostó en la caja blanca cuando debió y se la mataron. El frente se quedó con el doble seis en las manos. Leonel cogió 25 a la salida, luego un pase corrido, otros 25. Posteriormente dominó capicúa para sumar 75 puntos. Le dio una lisa al PRD. Es por eso que se quedó con todos los senadores. Y aunque prometió no volver a jugar en la próxima mano, ahora amenaza con quedarse.
El que juega dominó con dos contrarios y un traidor pierde, no importa que coja seis puntas de blanco, sin ningún fallo. El dominó se juega en pareja. El individualismo no es bueno.
La reunión de la Comisión Política realizada el pasado jueves parece encaminar al PRD por la vía correcta de hacer una evaluación del proceso electoral pasado para corregir los errores. De igual modo, es atinado concertar internamente. Unirse con el enemigo y dividir a los amigos, no fue bueno. Esa actitud le hizo mucho daño al partido, al igual que todas las reservas de las candidaturas para asignárselas o vendérselas a los amigos y relacionados del presidente de la organización. Esos vientos de la campaña electoral trajeron estos lodos.
Lo que procede ahora es darle vida al partido garantizando que sus organismos funcionen como mandan los estatutos. En ese sentido, me parece correcto el planteamiento de realizar la convención para escoger al candidato presidencial en un tiempo prudente, pero no apresurado.
El PRD necesita volver al poder. Pero antes tiene que reencontrarse. Tiene que darse un plan de gobierno. Un plan del partido, no del candidato. Ojalá que las palabras de Miguel Vargas, no sean solo palabras. El PRD tiene que estar por encima de cualquiera de sus dirigentes. Peña Gómez decía: ¡El PRD unido, jamás será vencido!

