El rector de la universidad más vieja del nuevo mundo y hasta hace unos años una de las más prestigiosas del país pegó el grito al cielo para rogar al presidente Danilo Medina que lo reciba sólo 10 minutos para exponerle lo que definió como el colapso financiero de la institución académica.
Para este año el Gobierno asignó un presupuesto de más de 7 mil 500 millones de pesos a la UASD, por lo que el rector Iván Grullón debe explicar al mandatario sobre los gastos de esa casa de estudios, más después de las denuncias de que tiene una alta nómina, incluyendo muchas “botellas”.
En los últimos años ha sido una constante que el dinero que se adiciona cada año al presupuesto de la universidad estatal termina destinado para aumentos de salarios de empleados o profesores.
Sería saludable para el país, incluso para la misma gestión del rector Grullón, transparentar la nómina de profesores, empleados y pensionados. Así podría reclamar con mayor fuerza moral.

