La demanda en paternidad y manutención entablada contra el diputado del PRD, es otra alarma sobre los tantos delitos y crímenes de género impunes para aquellos infractores que, formando parte del aparato de poder político, se suponen dueños del mundo y de lo que hay dentro.
Y no es por creerle a la estudiante de 18 años, quien alega haber sido embarazada por el diputado de marras, narrado en el Informe de Alicia Ortega, como, al parecer, la sedujo cuando era menor de edad. Tampoco por aceptar las declaraciones de los padres de la entonces menor, admitiendo conocer y aceptar la desigual relación.
En realidad, sólo la confesión del diputado Julio Romero frente a las cámaras del Informe, son suficientes para incriminarlo seriamente: Sí, Alicia, yo tuve una relación con esa muchacha Yo me jarté, desayunaban y comían a costilla mía A los hombres que se cuiden de ese tipo de mujeres.
Ojalá la Justicia no siga teniendo mano corta para los poderosos funcionarios y tampoco utilice el método del cansancio, dando vueltas y vueltas mientras la hombría de bien del susodicho se resguarda y mucho menos, trate de vencer la resistencia de la pobre familia ofreciéndole al final, algunas migajas.
Las declaraciones del Presidente de la Cámara de Diputados/as, no debe dejar en el aire el posible sometimiento a un juicio político del diputado seductor, porque el mismo acusado lo admitió libremente en televisión y debe actuar, que esas son las muestras de transparencia que queremos.
También es de esperar que el PRD, que tan puritanamente determinó la validez del artículo 30/38 de la Constitución impuesta, exija mejor calidad moral en sus representantes y cuando pérfidas e impúberes muchachitas malvadas provoquen sus más sórdidos instintos, los manden a la cola.
Quizás, también el rancio purpurado tenga algo que decir y rompa esos silencios reforzados por la selectividad del género, la etnia y sobre todo, la clase, para que podamos creer que tanto discurso, no es cháchara. Y que no hablen del pecado de las mujeres para justificar la irresponsabilidad masculina entronizada.
Por cierto, a quienes asesoran al diputado, decirles que la táctica de desacreditar víctimas mujeres en su honra, está demasiado reconocida como invento del seductor cuando es descubierto. Pero sobre todo, que no diga sandeces como, se me está juzgando como si fuese un musulmán y yo simplemente soy un dominicano que forma parte de una sociedad donde tener hijos, en la calle es parte de la cotidianidad.
¡Bingo! Diputado, ¡Usted se acaba de hundir!
