El Gobierno ha comenzado a trillar una buena racha con los dos tantos que se ha anotado estos días. Primero las declaraciones en que la publicista Mónica Moura lo exonera de haber recibido financiamiento del consorcio Odebrecht en las campañas electorales.
Y ahora con la homologación del contrato a través del cual la firma brasileña compensará al Estado con 184 millones de dólares por los sobornos que pagó para la adjudicación de obras.
Desde cualquier punto de vista, ambas decisiones representan un valioso estímulo para el Gobierno.
Con la homologación del acuerdo con la Procuraduría General de la República, la firma continúa las obras que ejecuta y se compromete a colaborar con la identificación de los funcionarios sobornados.
Después que el pacto fue rechazado en una primera ocasión, se tenía la certeza de que esta vez sería acogido por el juez del Cuarto Juzgado de la Instrucción, Danilo Quevedo. Tras las declaraciones de Moura, el camino se veía allanado.

