MUZAFFARGARH, Pakistán AP. Millones de paquistaníes víctimas de inundación celebraron el sábado en tiendas de campaña donadas y albergues improvisados el festival más alegre del Islam, en momentos en que los líderes del país criticados por una respuesta inadecuada al desastre prometían más ayuda.
El agua ha retrocedido en muchos lugares, pero en otros permanece el nivel arriba de la cabeza, obligando a las víctimas a permanecer fuera de sus aldeas en campamentos o a la orilla de caminos.
Muchachas se reunieron en un campamento cerca de una planta de electricidad en la ciudad de Muzaffargarh, sentadas sobre una alfombra desplegada sobre el suelo cerca del camino mientras trabajadoras asistenciales decoraban sus manos con intrincados diseños pintados con henna.

