PANAMÃ, 26 Nov 2012 (AFP) – América Latina urge coordinar acciones conjuntas, como el intercambio de información de sus autoridades, en la lucha que libran los países de la región contra el crimen organizado, concordaron jefes de fiscalías este lunes en una reunión que se celebra en Panamá.
La XXª Asamblea General Ordinaria de la Asociación Iberoamericana de Ministerios Públicos (AIAMP), que concluye el miércoles, reúne a 21 fiscalías de la región que discutirán sobre estrategias de combate al crimen organizado.
«Propongo una firma de un memorándum de entendimiento multilateral que logre la eliminacion de nuestras fronteras en el tema del combate a la delincuencia organizada», pidió el fiscal jefe panameño, José Ayú.
Según Ayú, la cooperación es primordial para destruir la estructura financiera y luchar contra «miles de mentes infames que se han unido para socavar nuestras instituciones» y debilitar las democracias.
De acuerdo con cifras de Naciones Unidas, el crimen organizado genera alrededor de 870.000 millones de dólares al año en el mundo, de los que 320.000 millones corresponderían a actividades del narcotráfico.
«Ese documento es un compromiso para poder mejorar la coordinación de los Ministerios Públicos, fomentar la creación de equipos conjuntos de investigación y el intercambio de información», explicó Jorge Chocair, secretario general de la AIAMP.
«Es dar un paso más para generar un marco más amplio de cooperación. Estoy seguro que va a contar con el apoyo de todos los fiscales generales y vamos a tratar de suscribirlo lo antes posible», añadió Chocair.
En América Latina en las actividades del crimen trasnacional sobresale el narcotráfico, dado que el 90% de la droga que viene de Sudamérica hacia Estados Unidos pasa por Centroamérica, según Washington, lo que la ha convertido en una de las zonas más violentas del mundo.
México, que lidera una estrategia militar contra los cárteles de la droga, es otro de los grandes afectados, con más de 60.000 muertos en seis años.
Mientras, Colombia, que es junto a Perú el principal productor de cocaína del mundo, con 345 toneladas en 2011, también es víctima de la violencia.
