La convención del Partido Revolucionario Dominicano, en la que se escogerá el candidato para los comicios del año entrante, está pautada para el 6 de marzo. En esas primarias participarán los ingenieros Miguel Vargas Maldonado e Hipólito Mejía, dos personas de mucho poder.
Miguel Vargas es un empresario multimillonario, presidente del PRD y candidato presidencial en la contienda electoral del 2008, mientras Hipólito Mejía es un político carismático y populista, que gobernó al país durante el período 2000-2004.
Independientemente de lo que revelen los estudios de opinión, resulta muy difícil vaticinar los resultados de la convención. Posiblemente gane el que lleve más gentes a votar, lo que demanda de una monstruosa logística en toda la geografía nacional y gastos multimillonarios, que respondan al carácter clientelar que impera en el escenario político nacional.
Pero en el marco de la campaña interna perredeísta los discursos que levantan los dos aspirantes son dignos de lectura. Hipólito Mejía, el populista, luce extremadamente conservador, no apoya huelgas, ni ataca al gobierno y hasta dijo en una entrevista televisiva que el país está progresando.
En cambio, Vargas Maldonado, el empresario conservador, apoya todas las protestas y hace oposición radical al gobierno. Lo veo y no lo creo, observo conductas invertidas, que ameritan la siguiente pregunta: ¿a qué obedecen las estrategias de ambos aspirantes presidenciales?
Se especula que Leonel Fernández tiene su candidato preferido en el PRD y que muchos peledeístas podrían
sufragar en las primarias del PRD. Se dice también que la decisión del príncipe, de repostularse o no, se definiría en función de los resultados del día 6, que es lo mismo que hablar del panorama perredeísta.

