CIUDAD DEL VATICANO. EFE. El papa Benedicto XVI dijohoy que los «capitales anónimos que esclavizan» al hombre son unpoder destructivo que amenaza al mundo, al igual que el «terrorismoideológico» y las drogas, que «como una bestia voraz, que mete manosobre la tierra, la destruye».
El Pontífice hizo estas manifestaciones durante la apertura de los trabajos del primer Sínodo de Obispos para Oriente Medio, que se prolongará hasta el 24 de octubre y cuyo objetivo es afrontar los desafíos a los que se enfrentan los cristianos en Oriente Medio.
El Obispo de Roma, improvisando, hizo un paralelo entre los primeros cristianos y el mundo actual y dijo que al igual que la sangre derramada por los primeros seguidores de Cristo debilitó a Las falsas divinidades, también hoy son necesarios esos mártires para acabar con los falsas divinidades actuales.
«Pensamos en los capitales anónimos que esclavizan a los hombres, que no sirven más a los hombres, sino que son un poder anónimo del que los hombres son subordinados, torturados y masacrados.
Son un poder destructivo que amenaza al mundo», agregó el Papa.
Benedicto XVI señaló asimismo como otra falsa divinidad las «ideologías terroristas que dicen actuar en nombre de Dios».
El Papa subrayó que tienen que ser desenmascaradas porque no son Dios, «sólo falsas divinidades».
El Pontífice colocó entre esas falsa divinidades del mundo actual a las drogas, que dijo que se han convertido en un poder que, como la bestia voraz, lo destruye todo.
Benedicto XVI destacó el valor de la castidad en un mundo como el actual y el del matrimonio entre un hombre y una mujer.
Tras su meditación, los debates del Sínodo fueron abiertos por el relator general, Antonio Naguib, Patriarca de Alejandría de los Coptos, que presentó el informe en el que se basarán las discusiones de la asamblea.
El papa Benedicto XVI llamó el domingo a las tres religiones presentes en Oriente Medio, musulmana, judía y cristiana, a «excluir la violencia», al iniciar los trabajos del sínodo sobre esta región en la basílica San Pedro en el Vaticano.
Durante una misa concelebrada con los «padres sinodales» (participantes), Benedicto XVI reafirmó que la paz es «indispensable» para un «desarrollo armonioso» de todos los habitantes de los países de la zona, algunos de los cuales conocen una «situación social y política delicada incluso a veces dramática».

