Los pies
El verano es la temporada donde se usan más las sandalias. Las altas temperaturas, la exposición al aire libre y el contacto más directo con el suelo son verdaderos peligros para su salud y apariencia. Piel reseca, callosidades y hasta grietas aparecen fácilmente si no se les dedica un poco de tiempo.
Los talones
Los talones se llevan siempre la peor parte, por eso es necesario usar dos veces por semana una lima o piedra pómez después de ducharse en las zonas rugosas y ásperas de los pies con el objetivo de eliminar las durezas. Aplicar cremas hidratantes por la noche.
Mal olor
En los pies existen una gran cantidad de glándulas sudoríparas y en algunas personas que transpiran en exceso, la humedad puede producir grietas interdigitales, irritaciones o también olor desagradable. existen desodorantes específicos para los pies que, aunque no evitan el exceso de transpiración, atacan el mal olor.

