BEIJING. AP. La comunidad en China se ha asombrado al enterarse de que una pareja gastó casi un millón de yuanes (160.000 dólares) y contrató ilegalmente a dos mujeres para que les alquilaran sus vientres y poder tener ocho hijos.
El incidente ha puesto de relieve el uso de madres subrogadas, una violación de la ley china, y cómo los chinos acaudalados lo hacen cuando desean sin preocuparse de la política de un solo hijo y otras normas.
Los medios de comunicación en China llaman a la mujer «octomamá», en referencia a una mujer estadounidense que dio a luz a octillizos utilizando fertilización in vitro.

