Opinión

Partos haitianas

Partos haitianas

En los últimos meses, se ha registrado un éxodo de parturientas haitianas, quienes ocupan la mayoría de las camas disponibles en los hospitales públicos, dejando huérfanos de atenciones de salud a centenares de dominicanos, medrando el presupuesto destinado al ministerio del área en la prestación de servicios esenciales a la población.

Es alarmante y estremecedor, el número de niños haitianos que nacen en nuestro territorio, que se ha convertido en un paritorio indetenible, pues ninguna autoridad se preocupa por aplicar la ley, y paralizar la inmigración ilegal que lacera la soberanía nacional.

El 58 por ciento de los partos en el Cibao, son de mujeres haitianas que vienen en grupos organizados por coyotes que cobran su traslado a los centros hospitalarios, convirtiéndose en una carga pública insostenible para un país pobre como el nuestro, que cada año cierra con un déficit fiscal.

Y el problema se agrava porque la República Dominicana como nación, está perdiendo su identidad por la explosión demográfica originada por los haitianos ilegales, cuyas mujeres embarazadas no sólo paren aquí, sino que se quedan con sus criaturas, aumentando los ghettos de las manadas que se arrinconan en campos y ciudades.

Está sobradamente desmentida la acusación de que exista racismo, xenofobia o desprecio hacia los haitianos que desean la nacionalidad dominicana, toda vez que nuestra Constitución y las leyes no lo permiten, debido que no existe el “jussoli” absoluto o condicional, derecho solo aplicable a aquellos que viven legalmente en el país, pero jamás pueden beneficiarse ningún extranjero ilegal.

De acuerdo con registros del Servicio Nacional de Salud, en los primeros siete meses de este año, han dado a luz más de 10,000 haitianas, y solo se anotaron en el libro rosado de extranjería, un total de 7, 568, quedando los demás niños fuera del control de las autoridades, lo que da lugar que esas criaturas sean dotadas de documentos para ostentar la nacionalidad, por medios fraudulentos.

Debemos proteger la nacionalidad dominicana a cualquier precio,y debe ser prioritario aumentar los controles de migración.

El Nacional

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