Quizás la comisión bicameral que fue apoderada del proyecto de Presupuesto para 2013 espere algún reconocimiento por la rapidez con que estudió la pieza. Ha llamado la atención que lo hiciera en tiempo récord.
Pero en realidad de lo que se ha tratado es de una pérdida de tiempo. No había necesidad ni siquiera de enviar a comisión el proyecto por 530 mil millones de pesos. Bastó con que se anunciara para que el presidente del Senado, Reinaldo Pared Pérez, lo calificara de equilibrado.
Después de las declaraciones nadie esperaba que el presidente de la comsión, por más experto que fuera en asuntos presupuestarios y egresado de Harvard, se iba a tomar muchas molestias en el estudio de la pieza.
El proyecto llegó aprobado desde el Palacio Nacional. Los legisladores peledeístas y sus aliados reformistas y perredeístas, más los tránsfugas de baja de estofa, no harán más que declararlo de urgencia para cumplir con el libreto. Esa es la realidad.
