Opinión

Personas enojadas

<P>Personas enojadas</P>

Desaprobar a la mayoría de los miembros del presente gabinete gubernamental, partiendo de los bochornosos eventos registrados en la gestión de Leonel Fernández, es asumir una posición correcta.

          Lo lamentable es que haya personas enojadas, sin pertenecer al partido oficial, por el hecho de que no se les tomó en cuenta para una posición pública, obviando el carácter sectario del grupo que ha estado conduciendo los destinos en los últimos ocho años.

          Además, Danilo Medina, en ningún momento prometió un gobierno de unidad nacional, ponderando a los hombres y a las mujeres más competentes y honestas, indistintamente de concepciones ideológicas. Decidió gobernar, sencillamente, con la gente de su partido. Gente que trabajó en la campaña para que él llegue donde se encuentra.

          Quizás Medina tiene su cuota de culpa en la desilusión que se observa, al pronunciar un discurso de ofertas transformadoras, quedándose con mayoría del equipo pasado. Una inexplicable incongruencia. Es lo único condenable.

          Más nada. La experiencia indica que en los gobiernos del PLD los cargos son para los peledeísta. Y si algo queda también es para ellos. ¿O no ha sido así en sus doce años de gobierno?

          Si no es un cuadro del PLD, no tiene razón para exhibir enojos, al excluírsele de los decretos presidenciales. Si apoyó al PLD en las elecciones, en procura de un empleo, se le peló el billete. Y si se puso de gracioso, a pelar el diente, cayó en la ridiculez.

El Nacional

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