La presidenta de la Fundación Familias Felices, Rosa Ariza de Valera, solicitó del gobierno la ubicación en centros emocionalmente saludables a cientos de niños que han quedado huérfanos productos de los feminicidios y posterior suicidio de los homicidas. Además, consideró imprescindible que todos los sectores nacionales se unan para buscar solución a ese grave problema social que podría traer peores consecuencias para la sociedad dominicana.
La destacada educadora, directora del colegio Siglo XXI, demandó también un registro geográfico y estadísticos de esos niños que ahora han pasado al cuidado de abuelos, tíos y otros familiares que les transmiten los resentimientos que les dejaron esos hechos trágicos. “Esos niños necesitan ambientes emocionalmente saludables que corten el circuito de resentimientos que les genera más violencia “, manifestó Ariza de Valera, durante una rueda de prensa.
La Fundación Familias Felices está al cuidado de 62 niños con edades entre 5 y 16 años, víctima de la violencia intrafamiliar que han sido ubicados en centros educativos donde reciben una educación integral y saludable. No obstante, indicó que eso no es suficiente para que esos niños alcancen una formación libre de rencores y resentimientos que los lleven a repetir el pasado que vivieron con sus padres.
“Cuando salen de esos centros educativos, esos niños van a las casas de los abuelos y otros familiares a recibir cargas emocionales negativas que en nada ayudan a su formación para, en el futuro, convertirse en hombres de bien”, concluyó.

