SANTIAGO. La Iglesia Católica consideró que la migración haitiana hacia el territorio dominicano debe ser regulada para bien de todos porque, a su entender, el país no soporta el peso de miles de haitianos que demandan todo tipo de servicio.
Al mismo tiempo, se pregunta la razón por la que los países ricos, algunos de los cuales tienen una deuda histórica con la primera nación negra del mundo que obtuvo su libertad no pasan del discurso vacío a la acción y realmente implementan programas de desarrollo, que permitan al pueblo haitiano salir de su estado de extrema pobreza.
El análisis sobre la situación dominicana, generada por el creciente éxodo de haitianos hacia esta parte de la isla, está contenido en el editorial del semanario Camino, de la edición que comenzará a circular el domingo, que ha sido titulado Respeto y solidaridad.
El vocero escrito de la Conferencia del Episcopado Dominicano considera que ya es tiempo de aplicar las conclusiones surgidas de los tantos seminarios y cónclaves en donde se analizan las precariedades que padece el pueblo con el que compartimos la isla.
