Es verdad que las apariencias engañan, pero los signos en las relaciones de Lonel y Chávez se prestan a confusión. No lucen tan cordiales.
Berlusconi tuvo que dimitir no sólo para evitar la caída de Italia, sino por las presiones de Europa, que ha estado al borde del abismo.
La crisis en la JCE se caldea con el dardo de su presidente, Roberto Rosario, a Participación Ciudadana. La acusa de distorsionar su propuesta.
A propósito, Hipólito, que ha pedido la salida de Franklin Frías, trata a Rosario como su hermano. ¿Será otro pleito de familia?
Prisiones no explica cómo estaba en libertad un colombiano apresado con droga, que en 2010 fue condenado a y años por lavado.
¿Se acuerdan de Luis Inchausty, aquel del PLD, del caso Peme? Está tan disgustado con el PLD, que habla de un acuerdo social con Papá.
Los senadores darían un noble ejemplo si en medio de las presiones que atribuyen al FMI renuncian al barrilito para aliviar la carga del Gobierno. ¡Y es fácil!
El colmo sería que la huelga convocada para hoy contara siquiera con un mínimo de apoyo. Sólo la defienden sus promotores. Más nadie.
Se roban un avión de una terminal, y nada. El sistema de alumbrado de la pista de la terminal de Barahona, y nada. ¿Qué más tiene que pasar?
La primera dama debutó en una caravana como compañero de Danilo. A propósito, ¿dejará el cargo para hacer campaña?
Ha sido Miguel Mejía y no el embajador de Venezuela quien ha negado posibles roces entre Leonel y Chávez. ¿Cambio de vocero o qué?
