El observador del Caricom fue el gran ausente en el diálogo de Haití y RD ayer en Jimaní. La ausencia, después del boche, se presta a especulaciones.
Entonces, había escuelas que obligaban a los estudiantes a ver la película “Duarte, traición y gloria”. Me gustaría saber cuáles eran y el porqué.
A propósito, ¿solicitará Educación una investigación sobre los 211 millones de pesos que pagó por un solar en Capotillo para escuela? Es lo que procede.
El jefe de la Policía habló de una reducción en enero del 17% de la ola de violencia, pero la verdad es que no es lo que se percibe. El mes fue uno de los más violentos.
En Puerto Rico, el Gobierno se propone recortar un 20% del gasto para afrontar la crisis que ha limitado sus servicios. Suerte que aquí no se tienen esos problemas. ¿O sí?
El Banco Central ha tenido que utilizar sus reservas para frenar el alza de la prima del dólar, que ha superado el 43 por uno. No sé ni qué pensar al respecto, pero no me agrada.
Con la aplicación del itebis, que las grandes cadenas comerciales absorbieron en enero, los precios de varios productos se han disparado. Aunque se calle en los medios.
Eduardo Estrella ha pedido al Gobierno desistir de la instalación de las impresoras fiscales en los comercios. Pero dudo que le hagan caso. Y más como está la cosa.
Es significativo el respaldo de varios generales retirados que recibió el proyecto presidencial perredeísta de Luis Abinader. Que le aproveche.
Para los que llevan anotaciones, la crisis cambiaria de Argentina ya ha afectado a Brasil, en tanto los mercados están a la expectativa. Un panorama que no pinta nada bueno.

