Aunque no sea en toda la dimensión que se amplifica, este 2014 luce un buen año para la economía. Incluso sin la bendición de la caída de los precios del petróleo. ¿O no?
Que en este año que agoniza la deuda se incrementó, es la verdad. Pero a diferencia de otros, se sabe en qué se invirtieron los recursos, con resultados a la vista.
La reducción de la inversión privada que sacó a relucir un estudio del economista Fernando Pellerano debe servir siquiera de reflexión. ¿Qué ha pasado?
El director de la DGII ha guardado silencio sobre el fracaso en las recaudaciones con el 18% de Itebis. Por eso el cargo no bajará a 16% en 2015, como estaba programado.
¿Quién lo iba a decir? El presidente de España, Mariano Rajoy, no descarta gobernar con el PSOE, su otrora acérrimo opositor, para evitar la inestabilidad. ¡Podemos!
Entonces ahora resulta que el sistema de pensiones de Chile, copiado por el resto de la región, incluida República Dominicana, no era la panacea. ¿Y las demás leyes, lo son?
El dictador de media suela de Corea del Norte, Kin Jung-Un, solo se expone al ridículo al llamar “mono” al presidente de Estados Unidos, Barack Obama. ¡Qué otra cosa!
El vicepresidente Joe Biden encabezó el funeral de uno de los policías asesinados por un negro en Nueva York. El gesto deja un sabor confuso en la comunidad afroamericana.
Bien por la Amet por multar a los motoristas por las infracciones en que frecuentemente incurren. Ojalá haga lo mismo con las voladoras y choferes del concho.
Los muertos en accidentes de tránsito en las autopistas reducen a mera propaganda la seguridad vial y la confianza que enarbola Obras Públicas. ¿O no es así?

