·¡Qué extraño! Los precandidatos presidenciales del PLD votaron a favor de la reelección. ¿Cómo se explica? ¿Será que así están más seguros?
·A propósito, los aspirantes darían un noble ejemplo de transparencia si rinden cuentas sobre la inversión en su ejercicio proselitista. ¿O es demasiado pedir?
·Como diría el poeta y periodista José Jáquez, el exdirector del FMI, Rodrigo Rato, acaba de pasar un mal rato por su detención en España por supuesto fraude fiscal.
·Tras la intervención de Domínguez Brito, no son dos, sino nueve los acusados de agredir salvajemente a inmigrantes haitianos en la comunidad La Ortega, de Moca.
·La Asociación de Industrias reclama que el servicio exterior promueva las exportaciones. En eso se había quedado, pero, al parecer, todo se redujo a la prensa.
·El periodista Teodoro Petkoff, a quien el Gobierno de Venezuela ve como un opositor, ha sido galardonado en España con el premio Ortega y Gasset. ¿Casualidad?
·Siempre que no sea mucho pedir, intriga la fecha en que la Suprema Corte de Justicia conocerá el recurso de apelación contra la sentencia que desestimó el juicio contra Félix Bautista. ¡Verdad!
·A propósito, parece que el procurador general de la República no quiere saber lo que sí Qiurino está interesado en decirle. De lo contrario lo habría recibido.
·Lo que se deja al tiempo, en el tiempo se queda. Es lo que ha pasado con los nombres de los dominicanos con los 34 millones de dólares en el banco suizo HSBC. Nadie sabe quiénes son.
·Otro nombre que se ha convertido en secreto de Estado es el del senador que habría recibido tres millones de dólares en soborno para aprobar el financiamiento de los Tucano. ¡Cuánto misterio!

