·Al llenar las vacantes, el Presidente oficializa la renuncia de los Vincho, que ellos habían dicho que era irrevocable. Ahora a esperar el próximo capítulo.
·Todavía se habla del gesto de Hipólito de aceptar sin pataleo su derrota en la convención del PRM. Aunque la diferencia fue tan aplastante que no podía hacer otra cosa. ¿O sí?
·En Italia han inaugurado un “Museo de la Mierda”, con excrementos como foco artístico. Nada, por si alguien lo pensó, de una parodia de la clase política.
·En lugar de sentarse a negociar con el sector empleador, los sindicalistas anuncian una marcha para reclamar que se acabe de disponer el aumento salarial. ¿Mero populismo?
·Extraña mucho que la Policía no haya dado con el paradero del teniente Bienvenido de los Santos (La Soga), desaparecido desde muchos años. Lo recuerdan bien, ¡verdad!
·El Ministerio de Obras Públicas inició la construcción de la Ciudad Juan Bosch. Se trata de una gran obra en homenaje al fundador del PLD. Y del pensamiento ¿quién se ocupará?
·A propósito, la remodelación de la casa donde nació Duarte todavía está a medio talle. Parece que ha faltado una campaña nacionalista para que se concluya el proyecto.
·Acento.com refiere, citando fuentes, que la Cámara de Cuentas encontró muchas irregularidades financieras en las auditorías a tres gestiones de las Fuerzas Armadas. Tomen nota.
·Si la cuenta Twitter de la Presidencia es de las más activas del mundo hay que felicitar a su encargado por esa encomiable proeza. ¿Verdad que sí?
·El ego de los argentinos no escapa ni al Papa. Según el Pontífice sus compatriotas esperaban que se bautizara como Jesús II y no Francisco. ¿Le habrá gustado a los argentinos?

