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Porvenir productivo

Porvenir productivo

Alberto José Taveras

En su más reciente rendición de cuentas ante la nación, el presidente Luis Abinader presentó un balance que, más que una enumeración de logros, proyecta una narrativa de continuidad económica, modernización institucional y confianza en el porvenir productivo del país. El discurso dibuja un horizonte optimista donde la República Dominicana se encamina, con bases tangibles, hacia la meta de convertirse en una economía de altos ingresos para el año 2036.

Uno de los ejes más relevantes fue la apuesta por la diversificación productiva. El mandatario subrayó el impulso a sectores emergentes y estratégicos, destacando la incursión del país en la industria de semiconductores, una señal clara de que la política industrial dominicana busca insertarse en cadenas globales de valor tecnológico. Esta visión trasciende el modelo tradicional basado en turismo y zonas francas, apuntando a una economía más sofisticada, resiliente y competitiva.

En el plano macroeconómico, Abinader resaltó que la República Dominicana se mantiene entre las economías más dinámicas del continente, con indicadores de crecimiento, inversión y estabilidad que superan el promedio regional. Este posicionamiento, afirmó, no es circunstancial, sino resultado de políticas fiscales prudentes, fortalecimiento institucional y confianza del sector privado.

El capital humano ocupa un lugar central en esta visión. El presidente destacó la expansión histórica del INFOTEP, presentado como pilar de la transformación productiva. La ampliación de su cobertura, la modernización curricular y su vínculo con las necesidades del mercado laboral reflejan un intento deliberado de alinear educación técnica y desarrollo económico.

De igual modo, resaltó el papel del INDOTEL en la inclusión digital, mediante programas que abarcan becas en áreas STEM, fortalecimiento de la ciberseguridad y la implementación de la Canasta Digital Social. Estas iniciativas buscan reducir brechas tecnológicas y democratizar el acceso a oportunidades en la economía digital.

El discurso, en conjunto, transmite una idea de transición: de una economía en crecimiento hacia una economía en transformación. La combinación de estabilidad macroeconómica, formación técnica, digitalización e industrialización emergente configura un modelo que aspira no solo a crecer, sino a escalar en productividad y bienestar.

Si las políticas expuestas logran sostenerse en el tiempo y profundizar su impacto, la meta de alcanzar el estatus de economía de altos ingresos para 2036 deja de parecer una aspiración lejana para convertirse en una posibilidad real. El mensaje presidencial, más que celebrar avances, invita a pensar que el país ha comenzado a construir un rumbo que, de mantenerse, podría consolidar una década decisiva para su desarrollo.