¿Qué es una encuesta? Sin entrar en mayores detalles, una encuesta es un instrumento de trabajo científico que sirve para conocer el posicionamiento de un producto en el mercado. Lo que opina la gente sobre ese producto. Esto permite saber qué orientación darle al trabajo de marketing. Un candidato es un producto. En la medida que el mercado electoral se va moviendo, el candidato ordena sondeos o encuestas para saber lo que está pasando en torno a sí mismo. Una encuesta no puede sustituir a la gente. Las masas son una especie de carne con ojo, como decía Ortega y Gasset en La Rebelión de las Masas.
En el PRD, su presidente se ha reservado casi todas las candidaturas argumentando que las encuestas deciden. Los que están arriba que extrañamente son de su grupo- serán candidatos sin convención. Tal resolución es antidemocrática, viola los estatutos, la Ley Electoral y la Constitución. Las bases del partido no pueden ser sustituidas por encuestas que muchas veces están sesgadas, respondiendo a los intereses del que las paga. Además, probado está que las encuestas no son infalibles, a pesar de su carácter científico.
La historia está llena de candidatos que han rebasado diferencias porcentuales muy grandes. Las encuestas decían, por ejemplo, que Hillary Clinton sería la candidata a la presidencia de Estados Unidos. Nadie pensó que Alan García, en Perú, llegaría a la presidencia. Nadie sospechó que Leonel Fernández le ganaría las elecciones a Peña Gómez. Parecía imposible que Antonio Guzmán derrotara a Balaguer y su aparato fraudulento. Resultaba inverosímil que Balaguer retomara el gobierno ocho años más tarde. Hipólito Mejía fue de menos a más en la convención del PRD. Si las encuestas hubieran decidido, ninguno habría llagado al poder. El propio Miguel Vargas es un ejemplo, pues en las elecciones presidenciales pasó de menos a más. A tal punto que pudo ganar las elecciones. (¿ ?)
Es por eso que las encuestas no sustituyen a la gente. Hacerlo, como lo está haciendo el PRD, es aniquilar la democracia, es volver al caudillismo, al dedo mágico, es vulnerar el principio de que todos los ciudadanos tienen derecho a elegir y ser elegidos. Imponer candidatos como lo está haciendo Miguel Vargas, es propiciar la derrota del PRD, es hacerle un favor al gobierno y al PLD. Y vuelvo a preguntar: ¿Entre los acuerdos secretos de Leonel Fernández y Miguel Vargas está la destrucción del PRD?
