La determinación del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales de rescatar el parque de Valle Nuevo es más que alentadora. Pero, para despejar suspicacias, es necesario que se aclare lo relativo a las cabañas que se habrían permitido en la zona. Ya sabe que el historiador Frank Moya Pons no posee, como se denunció, una cabaña en la zona. De hecho se dudaba que un intelectual tan respetuoso, que dirigió el Ministerio de Medio Ambiente, incurriera en una violación como la que se le atribuyó.
También se ha establecido que el proyecto Rancho Guaraguao no está dentro de Valle Nuevo, sino a unos 30 kilómetros de la reserva. Pero sería importante que el organismo aclare el caso de las cabañas para despejar confusiones. Por su valor para la ecología, la reserva de Valle Nuevo, donde nacen los principales ríos que abastecen de agua a la población, tiene que ser rescatada. Pero las confusiones que han surgido no se van a aclarar solas. Es Medio Ambiente que tiene que hacerlo.

