Cuatro días después de inauguradas siguen cerradas las instalaciones del Mercado de Villa Consuelo, una obra cuya construcción tardó 22 años y es esperada con ansiedad por 350 comerciantes que se desenvuelven entre escombros, basura, aguas negras, ratas y todo tipo de contaminación.
La obra, valorada en RD$450 millones, fue inaugurada el pasado jueves por el presidente Leonel Fernández.
Militares armados restringen la entrada a la edificación.
David Ramos, presidente de la Asociación de Comerciantes del Mercado de Villa Consuelo, afirmó que no hay una fecha establecida para iniciar la mudanza hacia el nuevo local.
A partir de hoy vamos a trabajar en la asignación de los espacios, manifestó.
Desmintió que haya problemas con las asignación de los locales y aseguró que todo el que tenga un cubículo en el viejo mercado, va para el nuevo.
Se trata de una estructura metálica de cuatro niveles, ubicada entre las calles Manuela Díez, Bartolomé Colón, Juan Evangelista y Arzobispo Valera, cuya construcción fue iniciada en 1990.
Los trabajos estuvieron a cargo de con la Oficina de Ingenieros Supervisores de Obras del Estado.
El primer nivel fue organizado para la comercialización de frutas, vegetales, aves, pescados, granos, víveres, flores, especias y provisiones varias.
En la segunda planta funcionarán las áreas de botánica y bisutería, siete cafeterías y un área de mini bar.
En la tercera planta estarán las oficinas administrativas, que incluyen las áreas de recepción, caja y recaudaciones, mantenimiento, salón de reuniones, estación de trabajo y archivo.
En el sótano funcionarán cuatro cuartos fríos para la conservación de las carnes y los vegetales, así como 36 locales para almacenar mercancías.
También funcionará en el sótano un área para manipular los alimentos.
La seguridad estará garantizada por un circuito cerrado con cámaras de vigilancia y una ruta de evacuación para incendios.
Lo pisos fueron revestidos con pintura aséptica para garantizar la higiene del recinto, que contará con ocho baños.
Los trabajos fueron iniciados en el 1990, durante la sindicatura de Rafael Suberví Bonilla y desde entonces fueron paralizados y reiniciados en varios gobiernos y sindicaturas por alegada falta de fondos.
UN APUNTE
El cambio
La nueva edificación permitirá a los comerciantes del Mercado de Villa Consuelo desenvolver sus actividades en un ambiente de salubridad y confort que garantizaría a sus clientes adquirir productos de mayor calidad. En la actualidad, se desenvuelven entre el lodo y la insalubridad.

