Un año despues….
Con la declaratoria en bancarrota del, considerado en su momento como el cuarto banco de inversiones de Estados Unidos, la economía mundial experimentó los rigores de las turbulencias financieras especulativas.
En efecto, el 15 de septiembre del 2008 debe ser considerada como una fecha clave dentro del cronograma de acontecimientos que siguió la ruta del crack financiero estadounidense y su impacto en la economía global. Recordar la imposibilidad de pago declarada por millones de deudores hipotecarios, los cuales perdieron sus viviendas.
Sin ánimo de recrear un breve estudio acerca de los factores que incidieron en el estallido de la crisis inmobiliaria estadounidense y su derivación en crack financiero internacional conviene tomar conciencia de que los impagos de las de hipotecas subprime (morosas) no fue causa, sino efecto de un mal profundo.
Parecería un simplismo atribuir a los créditos hipotecarios impagos en Estados Unidos la causa eficiente del derrumbe financiero y económico, pues sin lugar a duda habrá que irse a problemas estructurales del sistema bancario y de las operaciones en las bolsas de valores de Wall Street.
En una ocasión el señor Randall Dodd, a la sazón funcionario del Fondo Monetario Internacional (FMI), llegó a preguntarse cómo el aumento en la morosidad de las hipotecas de alto riesgo (subprime) alocó tanto al sistema financiero norteamericano como al conjunto de los mercados internacionales.
Téngase en cuenta que a enero del 2008 corrían por las venas y arterias del cuerpo financiero de Estados Unidos alrededor de 57 billones de dólares, en tanto que los atrasos en el pago de las hipotecas de alto riesgo apenas legaba a los 34 mil millones de dólares.
Entonces, ¿cómo pudo derrumbarse todo el esquema de análisis macroeconómico sustentado por autoproclamados asesores económicos de firmas norteamericanas como Freddie Mac, Fannie Mae, Moody´s, Citigroup, Bear Steams y Merrill Lynch, entre otras?
Pienso que el pecado capital estuvo en no fijar la atención en los fundamentos de la economía norteamericana y en la expansión internacional de los flujos de capitales en el marco de una globalización financiera a escala planetaria que alimenta la especulación desenfrenada.
En lugar de enfrentar los componentes institucionales que facilitan las operaciones financieras, el Sistema de Reserva Federal (FED/Banco Central) acudió presuroso al rescate de los bancos y entidades financieras que han hecho de la especulación y la carencia de normas prudenciales su norma de vida.
A un año del derrumbe financiero de Lehman Brothers la economía de Estados Unidos Estados parece alistarse para una frágil recuperación.

