Opinión

Presencia económica

Presencia económica

Daniel Guerrero 

Ruta del oro
Cuando las turbulencias financieras y los flujos comerciales internacionales se hacen presentes dentro del desempeño de la economía mundial suele aflorar una sensible preocupación entre los inversores, los cuales dirigen su mirada hacia determinadas materias primas o commodities que, como el oro, gozan de mucha aceptación como refugio de inversión.

Se ha dicho en reiteradas ocasiones que el oro representa una expresión material asociada a la riqueza, muy por encima de los simples billetes de bancos, los cuales no gozan de valor intrínseco, sino que éste bien dado por la riqueza material creada en bienes y servicios. La compra del metal amarillo es considerada como una inversión que transmite seguridad a su poseedor.

Un poco de historia: “La historia del oro comenzó aproximadamente 30 siglos antes del nacimiento de Cristo, sobre el año 3 mil antes de Cristo, cuando los antiguos egipcios comenzaron a crear joyas con este metal precioso. Sin embargo, no fue hasta el siglo VI a.C. (Antes del nacimiento de Jesús) cuando esta materia prima empezó a operar como moneda de cambio, respaldado por su uso en joyería en todo el mundo”.

Y cuando la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) llegaba a su fin se inició un proceso de reordenamiento del orden económico internacional don del dólar (moneda nacional de Estado Unidos) fue asumida como la divisa por excelencia del comercio internacional consignándose la convertibilidad del billete verde por el oro a razón de 35 dólares por una onza troy.

Eso fue así hasta el 1971 cuando EE.UU. dispuso de manera unilateral la no convertibilidad del dólar por el oro. Todavía se recuerdan las palabras pronunciadas por el entonces presidente de Francia, Charles de Gaulle cuando el país galo sufría los embates de las turbulencias financieras de los años setenta.

El líder francés expresó: “El oro no cambia su naturaleza: puede estar en lingotes, monedas; no tiene nacionalidad, existe desde hace mucho tiempo, y está aceptado por todo el mundo entero por su valor estable. Sin duda el valor de cualquier moneda se determina por conexiones directas o indirectas, reales o supuestas, con el oro».

Los bancos centrales del mundo muestran su marcado interés por la guarda del oro en cuento reservas internacionales. El cierre del 2018 en las bóvedas de los principales bancos centrales del mundo se acumulaban unas 652 toneladas de lingotes de oro, según datos del Consejo Mundial del Oro.

Téngase en cuenta que alrededor del 95 por ciento del oro que el mundo tiene bajo su control es destinado a la acumulación de riqueza mediante depósitos en bóvedas o su procesamiento en la industria de la joyería a través de las actividades privadas.

Pero no sólo la banca central acumula oro como moneda-refugio, sino que instituciones financieras como el Banco de Pagos Internacionales (BIS) y Fondo Monetario Internacional (FMI), entre otras, también lo hacen.
Ahora bien, los billetes de banco van perdiendo terreno en las transacciones financieras globales, en tanto que el oro gana terreno fortaleciéndose cada vez más como un activo refugio de reservas internacionales.

El Nacional

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