Opinión

Presidente Moïse

Presidente Moïse

Haití estrena hoy otro presidente constitucional, en la persona de Jovenel Moïse, quien ganó las elecciones celebradas en noviembre, postulado por el Partido Haitiano Tet Kale, después que unos comicios anteriores fueron anulados por supuesta comisión de fraude.

La juramentación esta mañana de Moïse como nuevo mandatario haitiano representa una oportunidad para que el vecino país reencamine sus pasos por senderos de recuperación económica y estabilidad política, activos democráticos y sociales que han estado ausentes por muchos años.

A Moïse se le define como un joven político emprendedor, que por el momento no ha dado muestra de tener animadversión a República Dominicana, por lo que se espera que su gestión procure una mejoría sustancial en las relaciones dominico-haitianas.

Es claro que el nuevo mandatario haitiano no puede realizar milagros, por lo que requiere del firme y decidido concurso de la comunidad internacional en flujo de recursos y cooperación técnica para promover proyectos sociales y de infraestructura que generen empleos y atraigan inversión.

Ha hecho bien el presidente Danilo Medina en participar hoy en los actos de juramentación de Moïse, quien en su condición de jefe de Estado electo giró una visita de cortesía al mandatario dominicano, lo que representa una señal de mejoría en los nexos bilaterales.

Con el ascenso al poder en Haití de un presidente con aparente rostro amigable, aumentan las expectativas sobre la reactivación de la Comisión Binacional, que a su vez permitiría que ambos países discutan sin prejuicios temas sobre cooperación, comercio, salud, migración y medio ambiente.

Con fondos de la Cooperación Europea, Haití y República Dominicana podrían emprender de forma conjunta proyectos de producción y manejo de agua, reforestación y de fomento a la agricultura y pecuaria, además de atraer inversión hacia la frontera.

Los votos son para que con el nuevo presidente que asume hoy el gobierno de Haití, esa nación encuentre el extraviado camino de progreso económico y de estabilidad política y que sea abundante su voluntad para trabajar en el cultivo de una buena relación con su vecino y cirineo.

El Nacional

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