La fiscal del Distrito Nacional ha hablado de amenazas e intimidaciones para torcer su voluntad en determinados casos. No es ningún secreto que por aquí se apela con frecuencia a los juicios mediáticos para intimidar. O abonar el terreno para cualquier causa. Pero antes que decantarse por simples anécdotas, Yeni Reynoso ha debido ser más específica sobre las intimidaciones y amenazas de que dice haber sido víctima. Es bien sabido que un exabrupto no es lo mismo que una trama.
Ya que reivindica su valor al decir que el día que sienta miedo no está en condiciones de ser fiscal, haría bien en hablar con más claridad sobre las presiones a que dice haber sido sometida.
Eso de que miedo “tiene que sentir el delincuente de la autoridad y no la autoridad del delincuente” se reduce a una mera frase. Y no es que se dude su afirmación, sino precisamente para evitar que se dude. Aunque en casos que desafiaban su independencia y autoridad no se tomó, para rechazarlos, ni siquiera la molestia de investigarlos.

