El pacto por México que suscribió con los principales partidos de oposición el presidente Enrique Peña Nieto puede ser un buen referente para Danilo Medina consensuar acuerdos para enfrentar los problemas nacionales más perentorios.
Si encaja dentro de ese propósito el encuentro que sostuvo con una comisión del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) encabezada por Miguel Vargas Maldonado, se trata, sin duda, de un gran paso. La imposición de la reforma tributaria, obviando el Consejo Económico y Social (CES), mandó un mensaje negativo en cuanto a la conveniencia de apoyar en el consenso decisiones de interés nacional. La ruptura posterior del diálogo con los maestros que demandaban un reajuste salarial y realizar el aumento en forma unilateral alejó más al Gobierno de la ruta del consenso.
Pero ahora que Medina se ha reunido con una comisión del PRD para hablar de un pacto eléctrico, seguridad y de otros problemas renacen las esperanzas sobre un acuerdo que, como en México, coloque en primer plano el interés nacional.

