El ministro de Hacienda, Daniel Toribio, ha provocado un rifirrafe al abordar el monto y la utilidad de los incentivos y exenciones fiscales. Su señalamiento de que además de no cumplir con sus objetivos constituyen una carga muy pesada para el Estado, encontró un rápido rechazo en el Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep). Toribio expuso que desde 2008 el Gobierno ha dejado de percibir 418 mil 906 millones de pesos por concepto de incentivos y exoneraciones amparados en unas 33 leyes. Sin embargo, el presidente del Conep cuestionó que el Gobierno mida la eficacia de las leyes en función de lo que haya dejado de percibir. El caso de las exenciones se ha puesto también sobre el tapete con las exoneraciones a los congresistas para importar vehículos de lujo. Pero antes que enzarzarse en discusiones, más factible sería un estudio ponderado sobre la utilidad de las exenciones. Si se comparan con los resultados las revelaciones del ministro de Hacienda dejan mucho que desear. Aunque el caso de los congresistas es una ofensa.

