Página Dos

PRIMERA FILA

PRIMERA FILA

El Colegio Médico Dominicano (CMD) ha optado por un compás de espera en lugar de la huelga de hambre en la sede del Congreso que habían iniciado ayer su presidente y otros dirigentes para presionar un reajuste salarial. Con la apertura al diálogo, la flexibilidad y la reorientación de su método de lucha los médicos ganan más respaldo en la opinión pública que con la suspensión de los servicios hospitalarios. La comisión bicameral que tiene la pieza legislativa está en la disyuntiva de jugársela, modificando el Presupuesto para satisfacer la demanda de los galenos, o tratar de persuadir al respecto a las máximas instancia del poder. Deja mucho que desear, por demás, que el Congreso no pueda ejercer su independencia al modificar por su cuenta la pieza legislativa, sino que tenga que esperar el visto bueno del Ejecutivo, reduciendo su papel al de un burdo sello gomígrafo. Saben los congresistas que si no complacen a los médicos con el aumento de sueldos que reclaman, pueden tener en su propia sede por lo menos a un buen grupo en huelga de hambre.

El Nacional

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