La Corporación de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE) ha dado un saludable paso frente al problema eléctrico con la licitación que ha convocado para la instalación de dos plantas a carbón. Aunque su vicepresidente Rubén Bichara ni el Gobierno estuvieran de brazos cruzados, la convocatoria sintoniza con el compromiso de encontrar una solución definitiva, duradera y económica a la crisis.
Si las plantas garantizan la reducción de la tarifa y consecuentemente del oneroso subsidio en unos 500 millones de dólares al año, lo sensato era recuperar el tiempo perdido, avanzando en el proceso sin reparar en intereses particulares. El Estado tiene que garantizar el servicio.
Y si el carbón es la fuente de combustible fósil menos costosa y más abundante la CDEEE marcha en la dirección correcta. Otra de las ventajas que se atribuye al carbón es que representa una de las fuentes de crecimiento más veloz en el mundo. Se calcula que el 27% de la matriz proviene del combustible. Colombia sería la principal fuente de abastecimiento del material. Además se cuenta con la experiencia de las plantas Itabo 1 y 2, y Barahona.

