Desde esta semana comienza la odisea de los padres con la compra de libros, útiles y materiales para la apertura del próximo escolar el próximo 17. El precio de los textos, que están por las nubes, se inscribe dentro de la escalada alcista que ha castigado últimamente a los consumidores. Muchos padres han apelado a la compra de libros de segunda mano, pero éstos son tan costosos, además de escasos, como los de primera. El costo de los libros no es la única tormenta con que tendrán que lidiar los sufridos tutores en víspera del inicio del año escolar. También el alza en la matriculación y las restricciones a la docencia que han dispuesto la inmensa mayoría de los centros privados. El alto costo de los libros representa uno los obstáculos que tienen que remover las autoridades para mejorar la calidad de la enseñanza. Y más con el carácter obligotorio que tienen los textos asignados en distintos centros educativos. Como está la cosa, con la carestía de los libros y el alto costo de la vida, la apertura del año escolar es otro dolor de cabeza para la familia.

