Los partidos políticos ni la campaña electoral han sido diseñados para drenar la institucionalidad ni debilitar al Estado, por lo que es menester que las dirigencias del Partido de la Liberación (PLD) y Revolucionario (PRD) eviten contratiempos mañana en la escogencia de los bufetes directivos de los ayuntamientos y juntas municipales. Ninguna situación de carácter coyuntural debería entorpecer la conformación de esos cuadros directivos que ha de ser sobre un acuerdo de honor que ha prevalecido durante mucho tiempo, basado en que la presidencia de la Sala Capitular debe corresponder al partido que ha ganado esa alcaldía o junta municipal, cuya gestión no debe ser entorpecida más allá de lo razonable. Es posible que en algún ayuntamiento haya cambiado la correlación de fuerza por razones de que tal o cual regidor cambió de parcela, pero esos casos no deberían constituir la regla ya establecida. Ojalá que de aquí a mañana, PRD, PLD y el Partido Reformista retornen a la sensatez y permitan la instalación de los nuevos bufetes sin mayores problemas.

