Página Dos

PRIMERA FILA

PRIMERA FILA

 Las autoridades están compelidas a esclarecer  el caso de  la magistrada Katia Miguelina Jiménez, juez de la Primera Cámara Penal de la Corte de Apelación, quien  denunció  el hallazgo de dos micrófonos  en su despacho, con los que  entiende que alguien la espiaba. No debería asumirse como algo común y corriente que  en la oficina de una juez de Corte se encuentren micrófonos ocultos, por lo que se precisa que Policía y Ministerio Público determinen la procedencia de esos  artefactos. La doctora Jiménez es una destacada  juez  que  ha  ventilado muy sonados casos de índole  criminal, lo que hace pensar que gente non sancta habría ordenado colocar esos micrófonos en su oficina, sabe Dios con cuales propósitos. Falta saber si  otros despachos de jueces son todavía espiados  como ha sido el de la magistrada Jiménez. Ese es un  asunto delicado.

El Nacional

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