La nota de las presiones con que tendrá que lidiar el Gobierno que a partir de agosto próximo encabezará Danilo Medina la da el pliego de demandas enarbolado por el Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep). Entre otros aspectos, el gremio empresarial denunció que las inversiones hechas por militares en el transporten posibilitan acciones vandálicas, además de reclamar un plan integral de seguridad pública que incluya una profilaxis en las Fuerzas Armadas y la Policía. Tras tomarle la palabra al presidente electo sobre la necesidad de grandes pactos para impulsar el desarrollo, el Conep dijo que es urgente una reforma fiscal integral, que implique un saneamiento de la nómina pública y reoriente la función del Banco Central. Las presiones de empleos y los arreglos a que llegó Medina lo colocan en una disyuntiva no sólo ante las múltiples necesidades acumuladas, sino frente a la bandera enarbolada por el sector empresarial para mejorar la calidad del gasto. Y todo en medio de un panorama internacional que nada tiene de halagüeño

