Página Dos

PRIMERA FILA

PRIMERA FILA

La más  amplia repulsa ha causado el asalto al Palacio de Justicia de San Francisco de Macorís perpetrado el jueves por un contingente policial para liberar por la fuerza a un miembro de esa institución recluido en la cárcel de ese recinto acusado de la comisión de un asesinato. El vicepresidente  de la República, el presidente del Senado y el procurador general figuran entre  los representantes de poderes públicos que censuran lo que ha sido considerado como una acción  repudiable que vulnera la independencia del Poder Judicial. El destituido jefe del comando regional Nordeste de la Policía pretendió  justificar  ese  asalto con  el argumento de que  tenía información de que  el raso Marino Alfonso Torres, al que un juez le había impuesto medida de coerción de  tres meses, sería objeto de un intento de linchamiento por  civiles. Una decisión más racional que  asaltar un recinto judicial, sería la de  ordenar incrementar la  vigilancia y seguridad del Palacio de Justicia, por lo que  el general Miguel de la Cruz Reyna, quien se responsabilizó  por tales excesos, ha incurrido  en  violación a la ley y a la Constitución. Una sociedad indignada ante  tal acto de brutalidad reclama  sanción ejemplar.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación