El ministro de Obras Públicas, Víctor Díaz Rúa, no ha tardado en emprender mano a la obra en cuanto a la reparación de los daños causados por la tormenta Irene en San Cristóbal y San José de Ocoa. Pero la gente no puede esperar soluciones mágicas, pues hay que saber que rehabilitar un puente o una carretera se toma su tiempo. Díaz Rúa debe tomar en cuenta factores como la desesperación de los afectados para agilizar los trabajos. La decisión del presidente Leonel Fernández de suspender la Ley de Compras y Contrataciones para que Obras Públicas y otras entidades aceleren el proceso es un estímulo. Al volver ayer a San Cristóbal, que sufrió la destrucción de puentes y otros daños, Díaz Rúa, sometido a fuertes presiones, evidencia empeño en cumplir en el menor tiempo con las instrucciones del Presidente. Aunque por ahora se ha evidenciado interés en corregir cuanto antes los daños causados por la tormenta en San Cristóbal y San José de Ocoa, la gente estará muy pendiente de trabajos sobre los cuales no puede haber reparos ni pérdidas de tiempo.
