Torpedo
Es obvio que las relaciones del sector privado y el Gobierno han vuelto a deteriorarse. El torpdero del secretario de Industria y Comercio, José Ramón Fadul, es una muestra fehaciente. A la protesta de los empresarios contra cuatro artículos de la reforma constitucional que atentarían contra la libre empresa, Fadul los invitó a ser competitivos entre ellos y señaló que también el monopolio es inconstitucional. Tal vez la respuesta fue un tanto desbordada y no exime de responsabilidad al Gobierno, pero se trata de la muestra más concreta de los tensas que están las relaciones entre ambos sectores. Los empresarios han sido persistentes en la necesidad de que el Gobierno austerice el gasto a través del saneamiento de la nómina y otras medidas. En su respuesta Fadul señala, sin embargo, que el Gobierno garantiza el derecho a la libre empresa, no sin antes reclamar a los empresarios que abandonen las prácticas oligopólicas que se verifican en diferentes renglones de la producción. El intercambio lo dice todo, y bien claro.

