Mensaje
Al expresar que tiene la esperanza de que 2011 sea un año más promisorio, el cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez exhortó a la familia a no claudicar frente al odio y las mentiras. Se trata de un mensaje que en tiempos como los actuales debería convertirse en objeto de reflexión de todos los residentes en este país. La gente debería preguntarse hasta qué punto el odio y las mentiras han obstaculizado el desarrollo y la convivencia. O contribuido con la dispersión, el egoísmo, la ambición, el individualismo y otros antivalores que se han esparcido como la cizaña.
La exhortación del cardenal, en un momento de confusión y desesperanza en que viven amplios sectores, es muy oportuno. La gente no debe dejarse seducir por el odio y las mentiras utilizados para engañar y desviar a la población de los más sanos objetivos. Es muy significativa su afirmación de que 2011 será más próspero en la medida que se respete y eduque a la gente, y se atiendan las necesidades de las familias y las personas desamparadas. Un mensaje auspicioso, sin duda.

