La mayoría de los medios de comunicación ha incurrido en una errónea interpretación del proyecto de Presupuesto Complementario, al consignar que el Congreso aprobó préstamos por millones de dólares y euros sin leer los contratos, porque la verdad es que lo que hizo el Poder Legislativo fue autorizar al Poder Ejecutivo a iniciar gestiones para la concertación de esos créditos, que una vez formalizados deberán ser remitidos al Congreso para su aprobación o rechazo. Así lo señala el artículo 8 de la referida ley que dice textualmente: Se autoriza al Poder Ejecutivo, a través del Ministerio de Hacienda, a concertar las siguientes operaciones de crédito público para apoyo presupuestario y para proyectos específicos, los cuales, luego de ser firmados por el Poder Ejecutivo, deberán ser remitidos al Congreso Nacional para su aprobación. La gestión de concertación de esos préstamos, entre los que figura uno por 250 millones de dólares para la construcción de la presa Monte Grande y la rehabilitación de la de Sabana Yegua, se extiende por meses, por lo que su ejecución correspondería al gobierno del presidente Danilo Medina, quien tiene la potestad de desestimarlo, aunque siempre el Congreso tendrá la última palabra. Debe decirse que esos empréstitos no fueron aprobados.

