El ministro de Salud Pública anunció la destitución del director y dos médicos del hospital de maternidad de Villa Mella por supuesta negligencia en la muerte de la parturienta Carmen Hernández, de 22 años, ocurrida el 1 de este mes. Sin restar valor a la intervención del ministro Bautista Rojas Gómez, la sanción de por sí se presta a reflexiones. ¿Puede la muerte de una persona saldarse única y exclusivamente con la destitución de los presuntos responsables? Rojas Gómez basó la destitución del director del centro, Ricardo Wagner, en que no garantizó el cumplimiento y normas del Ministerio de Salud Pública. Y en cuanto a los médicos Miguel Angel Cáceres y Carmen Fortuna por negligencia e incumplimiento de sus atribuciones. Había que actuar frente a un caso tan dramático. Y más después que el titular de Salud Pública se comprometió a aclarar las circunstancias en que murió la parturienta. Pero es probable que el caso se preste para revisar los procedimientos a través de los cuales se elecciona el personal médico en los hospitales.

