El asesinato de un mayor del Ejército que era escolta de la madre del Presidente es otro signo tenebroso sobre la dimensión de la criminalidad. El presunto victimario del mayor Hugo García Rosario es, según versiones, uno de dos jovencitos que momentos antes habían robado el radio del vehículo del militar. El suceso, que refleja los niveles alcanzados por la inseguridad, ocurrió el jueves a las 11:00 de la noche en el parqueo de la residencia de García Rosario, ubicada en el sector Invivienda. El oficial, quien llevaba siete años como seguridad de la señora Yolanda Reyna, madre del presidente Leonel Fernández, tenía 53 años y había procreado seis hijos. El desafío para la Policía es capturar a los victimarios del militar, pero el caso urge a las autoridades a explorar fórmulas eficaces para restautar la seguridad ciudadana y el orden público. Las señales evidencian que García Rosario fue otra víctima de la incontenible ola de violencia que aterroriza a la ciudadanía. A causa de la delincuencia la gente está que se espanta hasta de su propia sombra.
