Si la calidad de la educación es el desafío que según el presidente Leonel Fernández tiene el país en materia de educación, entonces no hay que esperar más y comenzar manos a la obra. El mandatario está más que nadie en condiciones de propiciar que las escuelas y las universidades puedan proporcionar una enseñanza que esté, como muy bien ha señalado, a la altura del sistema educativo de cualquier parte del mundo. Porque, como muy bien sabe el gobernante, no es con declaraciones ni teorías como se alcanzará ese propósito, sino con acciones concretas. Es completamente cierto que un buen sistema educativo pasa por el requisito de buenos maestros. Por ahora amplios sectores se conformarían, como primer paso para alcanzar tan noble y saludable meta, con que se cumpla con la ley que consigna un 4% del Presupuesto a Educación. Sin los recursos necesarios por más planes que se diseñen y programas que se formulen el sistema educativo jamás cumplirá el cometido que ha planteado el presidente Fernández.

