El estilo austero y la sencillez que ha observado el presidente Danilo Medina son una pauta más que evidente sobre los controles que han caracterizado el gasto público. Pero el compromiso se torna más alentador cuando un funcionario como el ministro Administrativo de la Presidencia, José Ramón Peralta, reitera que por alguna caída en las recaudaciones, como ocurrirá con el caso del impuesto a las placas de vehículos, el Gobierno no excederá lo presupuestado para este año.
Así las cosas, se trata de un sacrificio real y no de un embeleco para engatusar a la ciudadanía. Respuestas como la de Peralta son saludables por cuanto contribuyen a tranquilizar sobre eventuales dificultades para cumplir con los objetivos del déficit fiscal.
La decisión de aplazar el impuesto del uno por ciento a las placas, que privará al Gobierno de unos 1,800 millones de pesos, ha generado inquietudes y especulaciones. Pero Peralta ha despejado cualquier temor al señalar que los recursos serán compensados a través de la política de austeridad que inauguró el presidente Medina desde que asumió el poder.
