Que no resulte tan simple es una cosa. Sobre todo cuando es bien sabido que no se tienen a mano a todos los recursos. Pero resulta alentador que desde ahora el director de la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD), Alejandro Montás, contemple todas las medidas para reducir la eventual escasez de agua durante la temporada ciclónica, que culmina en noviembre.
En torno al anuncio quedará siempre algún resquicio de duda, pero el programa delineado por Montás crea más optimismo que escepticismo acerca de garantizar el servicio a los 3.5 millones de usuarios del Gran Santo Domingo.
Resulta también muy significativo que el funcionario asumió el compromiso ante estudiantes de la Universidad Iberoamericana (Unibe) durante una conferencia sobre gestión y planes de la distribución de las aguas residuales.
La interrupción del servicio y los problemas sanitarios son de las secuelas de la temporada de tormentas por las averías en los sistemas de abastecimiento de agua. Alienta que la CAASD tome las medidas técnicas para prevenir los traumáticos efectos.
