Al menos últimamente el polémico ministro de Interior y Policía, Franklin Almeyda, ha incurrido en dos pifias que denotan desinformación y ligereza. Hace unos días había descargado contra la Justicia por la decisión de un tribunal de ordenar que se le renovara la licencia para portar arma de fuego al comerciante Santiago Pastor Batista Valera, a quien sindicó como un deportado de Estados Unidos. Sin embargo, el tribunal mostró una certificación de una dependencia de Interior y Policía, la Dirección General de Migración, según la cual Batista Valera no había sido deportado de ningún país. Ahora ha ocurrido con el préstamo por 160 millones de dólares para equipar la Policía, que dijo había sido excluido del Presupuesto para 2011. Sin embargo se ha demostrado que el crédito, por cuya supuesta exclusión Almeyda amenazó con ir al Congreso acompañado de tropas policiales, figura en el proyecto para el año entrante. Las pifias dejan muy mal parado al ministro y precandidato del Partido de la Liberación Dominicana (PLD).

