La primera sala del Tribunal Superior Administrativo ha ordenado la suspensión provisional de una polémica resolución de la Dirección de Impuestos Internos (DGII) que obligaría a los bancos comerciales a retener el uno por ciento de los pagos que realicen a sus clientes por intereses generados en los depósitos o por cualquier naturaleza. La Asociación de Bancos (ABA) considera que esa medida es ilegal, pues atenta contra el secreto bancario, por lo que ha reclamado a un tribunal de amparo que prohíba a la DGII imponer tal obligatoriedad. En tanto ese tribunal se pronuncie respecto al pedimento de la ABA, Una sala del Tribunal Superior Administrativo ha dispuesto su suspensión provisional. La verdad es que la administración de ese impuesto o retención crea una situación difícil a la banca frente a sus clientes y en términos administrativos, pues sería fácil a tercer interviniente poder develar el secreto bancario, basado en la retención del uno por ciento sobre los intereses que generan depósitos de las empresas o personas físicas, además de crear un verdadero monstruo burocrático, cuya administración corresponde a la autoridad tributaria. De aquí al viernes hay suficiente tiempo para dialogar y buscarle una vuelta al asunto.
