Página Dos

PRIMERA FILA

PRIMERA FILA

Monseñor Ramón Benito de la Rosa y Carpio, arzobispo metropolitano de Santiago, se ha sumado a los sectores que promueven el consumo de salami de marca reconocida. Tratándose de una voz tan sensata es para que por lo menos reflexionen los consumidores todavía renuentes al consumo de embutidos. La exhortación de De la Rosa y Carpio, una persona de mucho respeto, la avalan sus prédicas contra las injusticias y los abusos de que suelen ser víctimas los consumidores. Nadie piensa que con su llamado persigue ningún otro fin, porque nunca ha defendido intereses, sino la causa de las mayorías. Y la verdad es que por unos cuantos fabricantes que incumplen las normas de elaboración de salamis no pueden pagar quienes se han ocupado de procesar un producto de calidad. Las marcas reconocidas cuyo consumo defiende el arzobispo de Santiago y otros sectores no hay que identificarlas, son de dominio público. Un religioso de su estatura moral no va a comprometer su bien ganado crédito si no está seguro de lo que dice.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación